febrero 07, 2010

Ayer estuve de paseo y compra de regalos por Kobe. Compra alegre porque se resolvió de manera fructífera un asuntillo que tenía entre manos y a mi cuenta llegaron unos dineros de esos que yo llamo 'gratis' porque ya gastados... Al montante de dinero 'gratis' se le ha de sumar otra pillería que hice que por poco se pasa el asunto y me quedo sin el dinerito. Todo legal, por supuesto.

Ojo a esta perlica que me encontré por pleno centro:



Y en plena vorágine de la Memoria Histórica... Si se enterara alguno de nuestros jueces más internacionales este chiringuito tendría los días contados. Por otra parte, tiene que dar gustico pasar por aquí delante cuando estén en sesión... Afortunadamente era de día y estaban tranquilos los ánimos.

Y otras cosas, aunque después de ver lo anterior, nada más llegar, el resto no me impresionó...



El Barrio Chino se prepara para el Año Nuevo...



Un túnel/puente por donde pasé, sin taparme la nariz o aguantar la respiración.



Farola contra el cielo azul.



El santuario más céntrico de la ciudad.
Magnífico atardecer ayer en mi barrio...










Se terminó la intriga. Me quedo donde estoy. Recuperé la ilusión debido a un error de bulto que cometieron al hacerme la oferta. Discrepancias con el contrato y finalmente lo estipulado en el contrato es lo correcto. Va a ser que no, una pena. Pero bueno, estoy contento igualmente con el resultado de la operación.
Corrijo exámenes y me sorprende éste:


febrero 04, 2010

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Veo con frecuencia cosas, acciones o actuaciones curiosas a mi alrededor. El otro día fui a la Oficina de Inmigración para pasar todos los sellos y permisos del pasaporte viejo al nuevo (sí, ése cuya tramitación se complicó y me convirtió en 'el español indocumentado' durante unos meses), así como conseguir un permiso de re-entrada para poder entrar y salir a mis anchas del país. En fin, lo que mis compatriotas no dejaron de liar y marear, mis anfitriones lo consiguieron en 15 minutos (y no era asunto baladí lo que se llevaba entre manos). Como nota cultural, mencionar que en la mencionada oficina, el ciudadano de origen chino hace las veces de ciudadano ecuatoriano en el país que emite mi pasaporte. Bueno, al grano. Terminado el trámite, busco el baño y me topo a la salida con un surtidor de estos que aprietas y te da un chorrito de agua, normalmente mala y congelada (nunca me veréis adorando una de estas fuentes). El aparato en cuestión tenía doble chorro y por un dibujo gracioso pude saber el objeto del otro surtidor. Ni más ni menos que ofrecía un líquido para hacer gárgaras. El dibujo presentaba una persona haciendo gárgaras, luego lavándose las manos y, finalmente, sonriendo feliz. Pensé que el tema era un poco guarro por lo de luego escupir, en el mismo sitio donde bebes, los restos de tu enjuague bucal pero me animé y doblé la espalda para echarme un chorrito a la boca. Hice mis gárgaras y escupí. Pero mira tú, que al poco de escupir, de un sitio escondido, salió un chorrito de un 3er líquido que recorrió toda la superficie metalizada. Por lo menos sería ácido clorhídrico, o salfumán. Me gustó y volveré para echarle una foto.

Y esta tarde fui a comprarme unos productos para limpiar la pantalla del ordenador (en un error infantil, al abrir un yogur, hubo una ligera explosión y un ligero salpicado). Estoy en la cola para pagar, junto a la sección de telefonía móvil, cuando observo a un asistente de telefonía con un móvil en la mano que a su vez está como metido dentro de una bolsita de plástico. Me pareció extraño, pero luego me di cuenta que hablaba con una señora con cara de circunstancias, deduciendo por el contexto extralingüístico que el móvil era de la señora y él estaba intentando arreglarlo. Me acordé de esas veces que en España compras un teléfono y el asistente de telefonía se empecina en sacarlo de la caja, manosearlo, meterle la batería, encenderlo, hacer la llamadita de rigor... No no, gracias, yo no soy tonto, déjalo en la cajica que en mi casa yo lo apaño. Y no me toquen los botones (magnífica frase que escuché una vez en un viaje en autobús a través del sistema de megafonía y en boca del conductor; aunténticas perlas se escuchan por este medio). A mí, lo de dejar el móvil a extraños no me va, es algo muy personal, te lo llevas a la oreja, a la boca... Me ha parecido buena idea lo que he visto esta tarde.

enero 31, 2010

Estoy ilusionado, de nuevo. Ayer hizo soleado y me fui de excursión por un barrio de mi ciudad. Me encontré cosas interesantes. Es una zona donde hay muchos santuarios y templos. No había nadie. No es que me moleste la gente, pero ir a un sitio y que esté la masa circulando... Es lo que me pasa con Kyoto, es bonito pero, como que me gusta más lo que vi ayer.











Y aquí está el magnífico Buda de la región de Hyogo.





Murales graciosos. Nótese que no les han añadido gafas, ni mocos, ni cicatrices, ni pegado chicles ni cochinadas... Vivo en un país civilizado, sin duda. Hay más aquí. (qué lastima que nadie ha apreciado los cambios en ninguna de mis páginas).



Y no os olvidéis de las motos, que no me gustan pero que están casi todas fabricadas por aquí.





Y ya terminó el curso. Me quedan los exámenes y se acabó, hasta abril.

enero 29, 2010

Voy recuperando la ilusión...

Japón es un país en donde los contrastes conviven en armonía (dicho por mí, escuchado de otra persona que antes lo había escuchado de otra que a su vez blablabla). Por un lado, cuna de los más que bravos pilotos kamikaze, terror de la Armada aliada durante la II Guerra Mundial. Por otro, profusión de chicos (nietos de los abuelos kamikazes) con un gran interés por el acicalado capilar, como demuestra la gran variedad de productos y anuncios para tal fin. En fin, nunca digas de este agua no beberé, ni este cura no es mi padre.

Aquí el anuncio con extraños signos. "Todo o nada". "¿Amas pelo?".



Y aquí los kamikaze (cortesía del Cuerpo).

video

enero 28, 2010

Los presagios se han cumplido y esta mañana recibí respuesta positiva de la entrevista de trabajo de hace un par de semanas. Las condiciones ya las sabía aunque ahora se ha reducido el número de horas lectivas. Vaya faena, yo que estaba deseando recibir malas noticias... No sé, lo pedí sin mucha ilusión y sin mucha ilusión sigo.

enero 27, 2010

He tenido unos momentos de ocio en mis manos y he decidido dar unos retoques cosméticos a mis publicaciones electrónicas. Por un lado, he cambiado el título del blog por otro que creo recoge mejor mis inquietudes. Se ha ensanchado un poco pero mantiene el estilo sobrio característico. Y, el espacio fotográfico... Aquí. En fin, yo creo que ha quedado bastante curioso.

Un saludo.